La escuela no es una empresa, ni la educación un negocio

Contenido principal del artículo

Deyby Rodrigo Espinosa Gómez

Resumen

El presente artículo propone una reflexión crítica sobre la influencia del discurso empresarial en la escuela, el cual considera a la educación como un bien esencialmente privado y cuyo valor es ante todo económico. Hoy no cesa de escucharse cómo conceptos propios del mundo empresarial y mercantil se adhieren a la educación: «calidad», «competencias», «indicadores», «excelencia», «estándares», «evaluación por resultados», «pruebas estandarizadas», «oferta y demanda», «cliente y servicio», etc. Esto ha hecho que se sobrevalore esta clase de conceptos y no a la educación misma; es decir, los conceptos empresariales se usan como expresión genérica y como única verdad para caracterizar la educación. 


En ese sentido, en primer lugar, se expondrá las trampas, efectos y consecuencias de uno de los conceptos ori­ginarios del mundo empresarial como lo es el de calidad de la educación. En segundo lugar, surge la necesidad y la urgencia de develar prácticas alternas en defensa de una escuela que recupere la educación como valor social. 

Biografía del autor/a

Deyby Rodrigo Espinosa Gómez, Universidad de Antioquia

Licenciado en Ciencias Sociales. Universidad de Antioquia. Colegio Parroquial de San Francisco de Asís.

Artículos más leídos del mismo autor/a

Artículos similares

<< < 1 2 

También puede {advancedSearchLink} para este artículo.