El espacio como lugar en la acción colectiva. La necesidad de dimensionar lo espacial en teoría de la acción colectiva
Space and place in the collective action. The need of the spatial dimension in Theory of Collective Action
Espaço e lugar na ação coletiva. A necessidade da dimensão espacial na Teoria da Ação Coletiva
1. Liliana González Delgado
1. Corporación Universitaria Minuto de Dios UNIMINUTO, Colombia
Recibido: 06 de agosto de 2015 Aceptado: 6 de agosto de 2015 Publicado: 8 de junio de 2014
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González Delgado, L. (2014). El espacio como lugar en la acción colectiva. La necesidad de dimensionar lo espacial en teoría de la acción colectiva (Space and place in the collective action. The need of the spatial dimension in Theory of Collective Action). Inclusión Y Desarrollo, 1(1), 95-97.
DOI del artículo: https://doi.org/10.26620/uniminuto.inclusion.1.1.2014.95-97
El libro es fruto de un trabajo de investigación que invita al lector a participar en el debate sobre la dimensión espacial en el análisis de la teoría de la acción colectiva, proponiendo a los interesados la posibilidad de indagar los aportes que hay desde la sociología urbana y la geografía humana con respecto a la construcción del lugar. En este trabajo, los autores hacen un llamado a dimensionar el espacio y el lugar, como categorías que no deben olvidarse ni perderse de los análisis requeridos para comprender los comportamientos colectivos, y particularmente los relacionados con la protesta social, los autores parten del hecho de que “el espacio geográfico es el de la hibridación entre el sistema de objetos y el sistema de acciones, por tanto el espacio geográfico es resultado del contexto histórico, y por eso obedece a una construcción social” (p. 10).
El primer capítulo se ocupa de los planteamientos centrales sobre el espacio y el lugar en el marco de la geografía contemporánea, esto se teoriza desde algunos autores como Michel Foucault (año), que consideraba que “el espacio fue tratado como lo muerto, lo fijo, lo no dialéctico e inmóvil” (p. 17). El espacio no dice nada por sí solo, y para entenderlo hay que escribir de nuevo la forma espacial en vínculos sociales, el espacio y la sociedad interactúan, puesto que el espacio influye decisivamente en las relaciones sociales y las relaciones sociales implican la construcción de espacios.
En cuanto al concepto de lugar, es el punto donde interactúen los sujetos que ven sus espacios como entornos de vida, y esta relación está cargada de ideas, sentimientos, afinidades que desembocan en una construcción permanente de percepciones frente a los lugares. El lugar es parte central del análisis geográfico más contemporáneo en la geografía, y tiene como característica su orientación al redescubrimiento de lo local, lo cotidiano y el espacio vivido. La idea de lugar implica más que las áreas demarcadas territorialmente y que pertenecen a un estado o país, el lugar es esa parte del espacio desde donde se mantiene activa la vida cotidiana y esta se hace desde un punto fijo donde se territorializa y se materializa. El lugar sintetiza tiempo y espacio.
En el segundo capítulo se pretende dar cuenta del concepto de lugar propuesto por la perspectiva fenomenológica de la geografía, cuyo marco teórico fue alimentado por el sociólogo Alfred Schütz, el cual se centra en la intencionalidad de la acción humana, para así comprender el significado en el nivel del mundo vivido, esto influyó a los geógrafos que comprendieron que la introducción de este principio fenomenológico estaría mejor relacionada con una ciencia más humanizada. El lugar es definido por García (1992) como: El centro de significados, como condición propia para la experiencia, y como foco de vinculación emocional para los seres humanos. El lugar es entendido como el contexto para las acciones, cargado de significados, valores, emociones, pensamientos y experiencias, lleno de técnica y artificialidad (pp.39-40)
Se revive la memoria histórica y la memoria de lugar, ambas localizadas en la vida cotidiana, así, el aporte de la fenomenología a la geografía proporciona elementos para descifrar el papel del significado en el análisis geográfico, se construye una geografía que supera la visión tradicional de descripción de la superficie terrestre.
El capítulo tercero, aborda el tema de la vacuidad de la dimensión espacial en las principales teorías de la acción colectiva, como las de Charles Tilly, Alberto Melucci, Sidney Tarrow, Claus Offe y Alain Touraine, entre otros. La historia de la acción colectiva y los movimientos sociales ha demostrado que los lugares pueden llegar a ser hitos históricos y simbólicos de la lucha, como sucedió con las Madres Plaza de Mayo en Argentina, por otro lado, se plantea que hay otras investigaciones como las relacionadas con el movimiento ambiental, que muestran el poder del lugar en la producción de encuentros, como es el caso de la defensa de santuarios de flora y fauna, humedales, etc. Archila (año) señala que lo que se evidencia en ciertos procesos es que la comunidad actúa en colectivo, como respuesta a los atropellos que ellos consideran se cometen contra sus lugares y entornos de habitación, así el sentido de lugar y la apropiación genera una defensa colectiva del espacio vecinal compartido . La necesidad de hacer notar la inconformidad, está ligada a la idea de lugar desde el cual se puede potenciar la protesta, el espacio público, como lugar geográfico, permite el encuentro entre las personas entre sí y con la ciudad, adquiere una relación de escenario de reivindicaciones, y es construido y significado por las personas. Se debe ver, como la informatización es como un nuevo modo de organización del orden social, pero a la vez es un mecanismo de control social, la internet es el nicho humano que agrupa más población y posibilita más encuentros con otros grupos de interés, ésta también permite que diversas organizaciones sociales y movimientos de diferentes partes del mundo se comuniquen, abriendo la posibilidad de captar solidariidades y reconocimiento a nivel global, se rompen fronteras, lo cual permite que organizaciones y acciones colectivas pueden salir de lo local y se integran a procesos más amplios de apoyo, movilidad y difusión de algunas formas de protesta (p. 72).
El capítulo cuarto muestra dos investigaciones del suroccidente colombiano: El movimiento LGTB y el Paro de Corteños de Caña de Azúcar en el Valle del Cauca en el 2008, donde se sigue la discusión teórica del concepto de lugar y territorio, pero ampliando la importancia en la manifestación de las acciones colectivas, y su significado en los diferentes actores sociales. La calle se ha convertido en el mejor escenario espacial para la expresión de la movilización social, es el espacio de lo público y donde el cuerpo del individuo es cuerpo social, junto con la plaza, como espacio que permite la concentración y aglomeración de multitudes. Estos escenarios son lugares de expresión para grupos como los LGBT a través de los cuales se pretende comunicar y evidenciar al conjunto de la sociedad su existencia y la proclama por la exigencia de derechos fundamentales. El otro caso, es el de la acción colectiva del paro de correros de caña, de 2008, con el cual se demostró como el lugar toma importancia en tanto es el espacio que articula los actores, las formas de actuar, el proceso de negociaciones, el escenario del conflicto y así tiene significado y sentido para los actores de la acción colectiva y la sociedad. Este paro, es presentado como un hecho particular en la agroindustria azucarera del Valle del Cauca porque visibilizó la condiciones de explotación, generó un espacio público de discusión de la problemática laboral, se manifestó un apoyo de las distintas organizaciones sociales del sector obrero, se generaron apoyos, expresiones ciudadanas, que evidencia mayores niveles de organización, convocatoria, movilización de recursos en torno a intereses comunes.
Finalmente, este libro y las investigaciones en que se apoya, promueven la comprensión de la dimensión espacial de la acción colectiva, por tanto, queda abierto el debate para la construcción de nuevos aportes en esta materia. Queda claro que el espacio es una construcción socio-cultural, que se forma históricamente, es condicionada y responde a una cierta lógica en su contexto social y en esa medida el último capítulo se enriquece al mostrar los dos casos de investigación que son abordados desde la historia utilizando otras fuentes tales como diarios, entrevistas etc.
Este trabajo demanda que los autores continúen con una ampliación y seguimiento del tema, avanzando en la utilización de fuentes diversas e interdisciplinares, lo cual permitiría el enriquecimiento y la discusión no solo de los sociólogos o teóricos del tema, sino de las demás ciencias que se encuentren interesadas en esta discusión, donde se dé cuenta de manera imparcial el desarrollo del espacio como lugar en la acción colectiva.
Referencias Bibliográficas
García, A. (1992). Geografía y Humanismo. Barcelona: Oikos Tau, p. 39.
Derechos
Artículo de investigación / Research Article / Artigo de pesquisa
Conflicto de intereses: Los autores han declarado que no existen intereses en competencia